¿Océanos en el centro de la Tierra?
Durante décadas los científicos han sabido que el núcleo de nuestro planeta no está hecho solo de hierro y níquel. Esto lo saben porque existe un «déficit de densidad», ya el centro de la Tierra es más ligero de lo que debería. ¿Qué ingredientes secretos completan la receta? Un nuevo estudio publicado en revista Nature Geoscience ha mostrado un elemento fascinante: el hidrógeno.
Estudiar el núcleo es imposible mediante perforación (apenas hemos arañado la superficie con unos 12 km de profundidad). Por ello, el equipo utilizó técnicas avanzadas de alta presión y temperatura para simular las condiciones extremas que existen a 2.900 kilómetros bajo nuestros pies.
Mediante el uso de celdas de yunque
de diamante y análisis de alta resolución, los científicos cuantificaron cuánta agua (en forma de hidrógeno) pudo haber sido absorbida por el hierro fundido durante la formación de la Tierra.
El estudio revela resultados sorprendentes, como que el núcleo terrestre podría albergar una cantidad ingente de hidrógeno, equivalente a varias veces la masa de todos los océanos de la superficie combinados.
Este hallazgo cambia nuestra comprensión sobre, por un lado, el origen del agua. Ya que sugiere que gran parte de los elementos que forman el agua estuvieron presentes desde el nacimiento del planeta, atrapados en las profundidades, en lugar de llegar solo por impactos de asteroides externos. Y por otro lado, sobre la evolución del planeta. El hidrógeno en el núcleo afecta cómo se transporta el calor y cómo se genera el campo magnético que nos protege de la radiación solar.
Este hallazgo es importante, ya que saber de qué está hecho exactamente el corazón de la Tierra nos ayuda a entender no solo nuestro pasado, sino también la habitabilidad de otros planetas. Si el hidrógeno es un componente común en los núcleos planetarios, la «receta» para un planeta vivo podría ser más compleja de lo que imaginábamos.







