Un siglo de psicología en la Universidad Complutense de Madrid
El nuevo Museo Complutense de la Psicología abre sus puertas esta semana en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, con un recorrido que repasa más de un siglo de historia científica a través de instrumentos originales, experimentos emblemáticos y figuras clave de la disciplina. Dirigido por el profesor Javier Bandres, el espacio reúne desde materiales del primer laboratorio de psicología experimental en España hasta dispositivos que anticiparon debates actuales sobre conducta, aprendizaje y persuasión. Entre las piezas más destacadas figura el montaje que recuerda el experimento de 1942 del psicólogo estadounidense Leo Crespi, cuya investigación demostró que la expectativa de recompensa puede influir más en el comportamiento que la recompensa misma.
El museo, que abrirá con cita previa en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, rinde homenaje a los pioneros de la disciplina en España. Una sala está dedicada a Luis Simarro, cuyo laboratorio fue germen de avances decisivos para Santiago Ramon y Cajal. Otra recuerda a Mercedes Rodrigo, primera persona titulada en Psicología en España, impulsora de la psicotecnia y defensora de la detección del talento infantil. El recorrido no elude episodios oscuros, como la deriva represiva de ciertos planteamientos de la psicología criminal en la posguerra.
La exposición culmina con instrumentos que marcaron la evolución científica de la disciplina, como la célebre caja de B. F. Skinner, paradigma del condicionamiento operante, cuyos principios —advierte Bandrés— laten hoy en la lógica adictiva de los teléfonos móviles. También figura el taquistoscopio y referencias a la ley de Weber-Fechner, que inauguró la psicología cuantitativa. Tras repasar décadas de experimentos y teorías, el director reivindica la esencia académica de la disciplina con una conclusión sobria: más allá de aparatos históricos, el instrumento fundamental sigue siendo “una persona que sabe y una pizarra”.
Fuente: elpais.com








